Mostrando entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de abril de 2012

Las nenúfares de Claude Monet.

El otro día estuve acordándome de este autor y de esta obra en sí. Al principio me costó un poco relacionarlos, en un principio tendí a pensar que era de Kazinsky, aunque mi mente rápidamente rectificó.





















Monet, en la parte final de su vida, decidió pintar nenúfares. Éstas tuvieron un éxito increíble y por ello repitió el cuadro en numerosas ocasiones. ¿Por qué tuvo este éxito?

El impresionismo (movimiento al que pertenece Monet) trata de captar la sensación que produce un recuerdo y después pintarla; por ello aparece difuminado.

Así, pintar paisajes es algo bastante normal. Monet, de hecho, se caracteriza por pintar paisajes. Y de todas sus obras, la parte final de su vida estuvo enfocada en esto.

La versión que recuerdo y que me gusta, a modo personal, es la de tranquilidad. Esto comenzó en 1909 y se prolongó hasta 1920. En esta época estalló la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918). Quizás la contemplación de esta calma era un modo de huir del gusto de la guerra, un reflejo de la paz que al final todo el mundo quiere y que tanto parece costar.


domingo, 18 de marzo de 2012

Canon de las esculturas.

Diferentes civilizaciones intentaron encontrar la proporción del cuerpo humano, la manera perfecta de representarlo.

¿Cuáles son las medidas adecuadas para la elaboración de una estatua?

Los egipcios utilizaron los puños como punto de partida, estableciendo 18 puños como lo adecuado para una figura humana. 




Los griegos entendieron la figura humana de una manera diferente: Policleto (S. V a.C) impuso como canon la cabeza y el número de cabezas se quedó en 7.


Lisipo (S. IV) mantuvo la cabeza, aunque consideró que lo adecuado era 8 cabezas.


Los romanos siguieron con las 8 cabezas. No se complicaron mucho la vida, la verdad. Sinceramente, esto de los puños, las cabezas... Es curioso, ¿No?. Bajo mi punto de vista, las 8 cabezas es el mejor resultado que se podía obtener.








sábado, 25 de febrero de 2012

El amarillo es peligroso en el teatro.



Representar el color amarillo en una obra puede adelantar un final trágico o arriesgarse indebidamente con el juego de las supersticiones.

Moliere , Siglo XVII, arrasaba en Francia. De los mejores comediógrafos de la historia, sus obras eran una sátira ácida hacia aspectos que no le agradaban demasiado (se ve que los médicos no eran de su agrado)

Se dice que mientras representaba su obra "el enfermo imaginario" sufrió un infarto, siendo el decorado de la obra amarillo; Moliere murió poco después y el amarillo pasaría a traer mala suerte.



Tempus fugit.

A falta de tiempo para desarrollar una entrada de mayor peso, me gustaría tratar este tema.

Tempus fugit es un tópico literario que significa: Huye el tiempo, tiempo que huye. La vida es muy breve, y casi sin darnos cuenta se va para no volver. El tiempo pasado ya no volverá y esto produce/producía incertidumbre en los hombres.


La palabra tempus fugit es eso, huye el tiempo. Hay un tópico sinónimo cuya expresión me gusta bastante más y simboliza mejor para mí la desesperación propia de esta gente.



"In ictu  oculi", podríamos traducirlo literalmente como "en un golpe de ojo", o más bien como "en un pestañeo".

La muerte, encima del globo terráqueo que domina, señala esta inscripción en latín, que no es otra cosa que nuestra vida.

Es un juego doble: Por un lado el pestañeo es habitual en todos los seres humanos  y algo sumamente rápido e intuitivo, por lo que por ahí cumple la función del tempus fugit, pero por otro simboliza el miedo a cerrar los ojos y que esa oscuridad que vemos en un pequeño intervalo de tiempo sea permanente


Yo prefiero, dejando de lado todo este pesimismo, una frase de Mae West : "La vida sólo se vive una vez, pero si sabes vivirla, una sola vez basta."