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viernes, 6 de abril de 2012

Trabajo de lingüística sobre Pinker y Bernárdez.

Trabajo realizado en 1ª de carrera sobre textos de Pinker y Bernárdez para Lingüística General I. El trabajo fue calificado con un 9. El tema del mismo es la adquisición de las lenguas y su evolución.

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¿Es el catalán un dialecto? ¿Y el español?

La dicotomía idioma/dialecto preocupa mucho a determinados grupos, no siempre nacionalistas en el sentido político de la palabra, sino la identidad misma de un pueblo, o de siquiera pensar en una determinada variedad lingüística.

Lo cierto es que estos dos términos bailan mucho y la gente no parece tener clara (a veces creo que los lingüistas tampoco) la diferencia entre ambos.

Para empezar:

  •  Toda lengua es un dialecto de una anterior, pero no todo dialecto es una lengua.
  • Toda lengua ha desarrollado una gramática propia claramente definida.
  • En toda lengua se suele considerar importante el desarrollo de una escritura que la avale, es decir, ejemplos literarios que justifiquen un modelo estándar. 
  • Dos lenguas diferentes no permitirán una conversación fluida si ninguno de los dos conoce el otro idioma. (Criterio de inteligibilidad mutua)

  • Un dialecto es una variedad de una determinada lengua.
  • No ha desarrollado una gramática propia, o al menos lo suficientemente definida.
  • No presenta criterios literarios que la avalen como lengua propia.
  • Dos dialectos diferentes de un mismo idioma permiten una conversación más o menos fluida

Y hasta aquí la teoría. Evidentemente, esto contempla una enorme cantidad de peros y elementos políticos de por medio.

Atendiendo a lo dicho, tanto el catalán como el español son dialectos. Sí, señores, son dialectos del antiguo idioma universal: El latín

Y volvemos al punto uno: El latín era un idioma que se hablaba en la Península Ibérica y que no dejó de hablarse nunca. Ese latín varió en según qué parte dando lugar a dialectos que con el tiempo se diferenciaron completamente del latín original. Esos dialectos se han constituido como idiomas y hoy tenemos como ejemplo el español, el catalán, el gallego o el gallego.


En conclusión:

El latín es la lengua madre, que a su vez era dialecto del Indoeuropeo.
El castellano y el catalán son dos dialectos del latín, pero que independientemente de éste ya han alcanzado la categoría de lenguas.

El andaluz, el canario, el murciano son dialectos del español que puede que algún día se conviertan en idiomas.


Al final, a la lingüística le da un poco igual todo esto y son los ciudadanos y la propia noción de prestigio la que se preocupa en estas clasificaciones, muchas veces inciertas y ambiguas.





domingo, 4 de marzo de 2012

SPQR curiosidad.




Esta sigla aparece frecuentemente en referencia a Roma. La frase completa es " Senatvs Popvlvsqve Romanvs" El senado y el pueblo romano.




Obélix generalizó la frase "Están locos estos romanos". Esta frase, en italiano, sería así: Sono pazzi questi romani, o sea, SPQR.


Un juego de palabras bastante ingenioso.

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Es Alea Iacta est o Alea Jacta est?



Para quien no conozca esta frase, un pequeño apunte histórico:

Estamos a mediados del siglo I a.C (49 a.C) Julio César acumula un gran poder y su principal rival es Pompeyo. En una marcha en sus conquistas, se planteó en sus cavilaciones entrar en Roma, lo que supondría poner en entredicho la autoridad del senado de Roma. Al fin, decidió cruzar el Rubicón (el río simbólico que representaba la decisión) y tras esto se dice que pronunció:

"Alea iacta est" La suerte está echada. Esto provocó la 2ª guerra civil romana (la primera fue la de Espartaco, el de los esclavos y la 3ª sería justamente por la muerte de Julio).


Dicho esto, periodo muy interesante por cierto, vamos al verdadero motivo de la entrada:

Si lo que dijo Julio César fue "Alea iacta est, ¿Por qué encontramos en numerosos lugares la frase con J?


La explicación es sencilla:

En latín no existía el fonema /X/ , o sea, el sonido jota. La /i/ delante de vocal cumplía/cumple una función fonética francamente parecida (la posición de la lengua y los dientes es sumamente similar),

Probad:

Julio - Iulio
Justo - Iusto

Como podéis comprobar, la diferencia a la hora de pronunciar estas palabras es mínima. En este caso, la [i] romana adquiere la función de consonante. Con el tiempo, se escindió este uso, parcialmente al menos, y dio lugar a la [x]. Culpa de ello la tiene el latín vulgar.

Así pues, por razones fonéticas, la repetición del latín a lo largo de la historia ha propiciado que resulte más cómodo, de cara a la razón de la lengua del momento, usar la X en vez de la i originaria.



No domino manuales de evolución de la lengua, pero para comprender bien esta semejanza articulatoria, recomiendo el libro" Fonética y fonología españolas  Antonio Hidalgo Navarro y Mercedes Quilís Merlín" , en concreto las páginas referidas a los modos y puntos de articulación. El resto es un poco prescindible.


No trata el tema del latín directamente, pero una vez comprendido las bases y los modos de articulación, Wikipedia cumple.



sábado, 25 de febrero de 2012

Recomendación para los amantes del latín.

Para aquellos que deseen practicar su latín, existe en Wikipedia una iniciativa maravillosa:

La traducción de los artículos al latín.



La finalidad de estudiar latín es traducir los textos clásicos; el inglés se ha convertido en lengua universal y si en algún momento deja de serlo se ve más lógico el esperanto en vez del latín.

Sin embargo, como ejercicio para diagnosticar el mismo conocimiento y, por qué no, como deleite por ver viva   una lengua tan importante como el latín felicito a la gente que dedica su tiempo gratuitamente en este objetivo tan loable y bello.

Aquí un ejemplo cualquiera y la página principal de wikipedia.




Salve!

viernes, 24 de febrero de 2012

Una reflexión y anécdota sobre la sintaxis.


















Sintaxis es una palabra griega que significa unión. En Grecia, una de las plazas donde se han producido tantas manifestaciones se llamaba sintagma.


Ahora y siempre la sintaxis ha sido un quebradero de cabeza para profesores, alumnos y lingüistas.


Esta es una pequeña curiosidad que añado, ya que no me siento ahora mismo con ganas para desarrollar un artículo mayor.


A pesar de la complejidad teórica de la comunicación, los niños aprenden a hablar con mucha facilidad. La gente con facultades normales se expresa en su idioma con más o menos fluidez. Por ello, no se nos olvide, ya sabemos todo lo que exponemos de sintaxis. La dominamos y lo que tanto nos tortura es una reflexión sobre el lenguaje mismo, un intento de clasificar lo que a veces vemos de manera incomprensible.


Diversos despropósitos en el sistema educativo se han encargado de desmotivar completamente a los alumnos, quienes no encuentran utilidad ni teórica ni práctica en esta abstracción.


Sin esta reflexión, la filosofía no habría sido posible. Sobre esto mañana haré un artículo.


Dicho esto, volvamos a la sintaxis y al latín. Como ya expusimos, en latín existen declinaciones y también casos.


Todo esto se expone de manera muy teórica, pero para los latinos (y los alemanes) era/ es normal hablar sin preocupaciones sintácticas.


Es decir, todo el estudio y la reconstrucción de una lengua se ha hecho en base a construcciones a las que le hemos puesto nombre (nominativo...) y declinaciones (1ª, 2ª, 3ª) sin que para ellos fueron conceptos que ni mucho menos se les pasaría por la cabeza. No creo que un campesino tuviera una preocupación excesiva por los usos del lenguaje.


Y aquí la frase que le da sentido a esta entrada:


: “hey, Quintuswhat's the ablative singular on that"


Traducido al español: Hey,Quinto, ¿Cuál es el ablativo singular de esto?




La frase es un juego gracioso porque el ablativo en latín (un caso sintáctico) abarca la función de complemento circunstancial y de suplemento (Tema muy interesante que merece sin duda una entrada más desarrollada).


Por tanto, al preguntar cuál era el ablativo singular de esto , ya estaba usando el caso de ablativo, por lo que sabía manejarlo perfectamente aunque no supiera lo que es.


Un juego irónico que sería similar a preguntar por el sujeto de una oración sabiendo perfectamente la concordancia entre sujeto y verbo.




Una anécdota más para que no olvidemos el objetivo de este estudio: Reflexionar, no APRENDER, en el sentido de aprender a comunicarnos,  eso ya lo sabemos y para trastornos de tipo cognitivo hay otros profesionales perfectamente válidos.

domingo, 12 de febrero de 2012

¿Por qué hay palabras masculinas y femeninas en español?



Esta pregunta tiene intereses modernos que a veces pasan desapercibidos.

Tratar este tema con cierta profundidad requiere una línea específica de investigación, tanto en el campo de la semántica, como en el de la lexicología.

Lexicología y semántica serán mis amigas en septiembre de este año, así que no esperen un estudio exhaustivo, ni mucho menos, una conclusión revolucionaria.


En un primer momento, la distinción entre masculino y femenino nos lleva, sin duda alguna, a la noción de sexos. El sexo femenino, aquel que se caracteriza por los cromosomas XX y el masculino por XY y su posterior manifestación (fenotipo) en los rasgos por los que todos, más o menos, distinguimos a las personas sin necesidad de recurrir a mirar sus genitales.

¿Se imaginan? Toriyama, autor de Dragon Ball, en sus primeros cómics ya bromeaba con los problemas de Son Goku a la hora de distinguir a las personas sin "palpar" sus vergüenzas.


Volvamos al tema, que no quiero desviarme. Entonces, el género masculino designaría a su homónimo, al igual que el femenino.

Con ello podemos entender la diferencia entre:

Niño /Niña
Perro / Perra
Humano/ Humana.

A este respecto no creo que haya discusión. El problema surge cuando nos referimos a realidades abstractas o a objetos concretos. Los objetos, hasta que nadie diga lo contrario, no tienen sexo. En cambio, el lenguaje no los separa en una categoría diferente. Quizás algunos objetos se hayan contagiado de las personas que los utilizan, es decir, si estos objetos sirven más para hombres o para mujeres.

- La escoba (sexo femenino)
- El balón (sexo masculino)
- El mando de televisión (sexo masculino)
- La lavadora (sexo femenino)

Pero esto tampoco parece correcto, aunque así lo arguyan aquellos que quieren modificar el lenguaje para que no resulte sexista, puesto que tenemos numerosos ejemplos que nos llevan a caso contrario. Afirmar esto es erróneo y aunque se encuentren casos concretos, el lenguaje no deja de ser sumamente caprichoso y arbitrario.

- La pelota (ahora sí es femenino)
- Las matemáticas
- La filosofía.
- Las constelaciones (De las que se dice, tradicionalmente, que son el ojo de Dios, por lo que no se ve motivo para designarlas de manera femenina)

Así, el equiparar femenino/masculino con estructuras formales donde esa designación parece más arbitraria que otra cosa parece sumamente complicado. Máxime cuando nos referimos a objetos inanimados que optan por un género u otro según una tradición (así se intenta suplir, también, la falta de neutro en español)


Dicho esto, y desplazado el problema para los verdaderos estudiosos de este campo, vamos a referirnos de dónde surge esta clasificación:



Del latín, como todo en la vida.

El latín tiene una cosa que se conocen como declinaciones y que los que sepan alemán conocerán muy bien.

Se podría definir, dicho vagamente, como que los adjetivos y los sustantivos cambian de acorde a la función sintáctica que realizan (no vamos a entrar a definir las funciones sintácticas porque no acabamos nunca)

Así, no es lo mismo : El niño come carne que Pedro come niños. En este ejemplo, niños cumple dos funciones diferentes, la primera de sujeto, la segunda de CD.

Un caso más concreto, y único resto de las declinaciones que queda en nuestro idioma, sería el siguiente:

A mí me gusta comer, en vez de * A yo le gusta comer (que sería lo normal)
Te di un regalo a ti (en vez de *Te di un regalo a Tú)

Ahora imaginad que en español tuviéramos declinaciones. Se escribirían distintas las palabras según el caso sintáctico (vamos a inventarnos la declinación)

El niñom come carnex
Pedrom come niñox
En Japob viven los niñom


Si queréis comprender un poco más en Wikipedia viene una versión general (mirar enlace )

La cosa se complica más todavía, puesto que no existe una sola declinación que corresponda a todos los adjetivos y sustantivos, sino 5 y aquí es donde queremos llegar.

- La 1ª declinación se aplica sobre palabras femeninas.  (CON A)
- La 2ª declinación se aplica sobre palabras masculinas. (CON O)
- La 3ª declinación se aplica, mayoritariamente, sobre palabras masculinas construidas CON E y en menor medida sobre palabras femeninas CON E.


En latín no se diría igual El niño come carne que la niña come carne, porque niño y niña pertenecerían a declinaciones diferentes (niño a la 2ª, niña a la 1ª). Volvamos a referirnos al ejemplo de arriba:


El niñom come carnex
Pedrom come niñox
En Japob viven los niñom

Ese sería un modelo de la segunda declinación. Usemos uno de la primera:

La niñaT compra rosaY
Las rosaT estan en la LunaR
- MaríaT toma sopaY



La 4ª y la 5ª declinación no son tan importantes y prefiero no complicar el asunto.

¿Entonces?


En resumen, en español el femenino proviene de la 1º declinación latina. Las declinaciones es cuando en las palabras y adjetivos tienen una determinada desinencia para designar la función sintáctica que desempeñan. En latín esa declinación se utiliza mayoritariamente para palabras femeninas que el español ha reconocido como tales.

El masculino proviene de la 2ª declinación latina. En latín esa declinación se utiliza mayoritariamente para palabras masculinas que el español ha reconocido como tales.

De la 3ª declinación provienen las palabras que terminan en e, mayoritariamente. La mayoría son masculinas, pero también hay femeninas. De ahí que en español muchas palabras con e sean masculinas y femeninas.

La cuarta y la quinta no entran en este tema para no complicar el asunto.

En conclusión, en español las palabras no designan realidades sexistas ni campos semánticos que las seleccionan, sino que obedecen, en lo principal de su léxico que es el latín, a una evolución de las antiguas declinaciones latinas. El resto del léxico de nuestro idioma ha tendido a integrarse en esta estructura establecida por los locos romanos. Bajo esta idea, carece de lógica el hecho de considerar sexistas a las palabras.


Me podréis decir que con esto sólo hemos desplazado el problema, y es cierto, pero el objetivo de esta entrada era abarcar el origen de estas palabras en español. Para mayor información, pueden buscar cositas de las declinaciones griegas y después intentar ahondar en el indoeuropeo. Si deciden hacer eso, les agradecería que me lo explicaran.

Un saludo.




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sábado, 11 de febrero de 2012

Una de etimología.



Una de las cosas que ocurren, como bien saben aquellos estudiosos de idiomas, es la pérdida del significado original a la hora de las traducciones. Esta interpretación de los idiomas tiene cierto motivo romántico y no exento de polémica entre los que consideran los idiomas como un mero instrumento de comunicación.


Uno de los ejemplos que aprendí durante bachillerato y mejor conozco es el de la palabra Carmen, y que voy a explicar a continuación.


Carmen proviene de  carmen - carminis en latín, y su traducción usual es "canción".

Me parece que esta traducción es una simplificación excesiva y que nos hace perder el origen inicial de este término.


Como ya sabemos, en español existen dos clasificaciones normales dentro de las palabras:


- Lo que llamamos género masculino.
- Lo que llamamos género femenino.

Nuestra referencia al mundo se hace a través de esta clasificación formal de las palabras. Creo que no hace ahora entrar en la definición de masculino y femenino.

En latín (y en griego) existe un género más, conocido como neutro.



Este neutro es más bien una "selección de cosas". Digamos que el neutro entra en un campo más abstracto, donde se evoca a algo más general. Sin querer entrar en polémicas, en español tenemos una estructura que nos recuerda al neutro en latín:

Lo bueno.
Lo malo
Lo bello.

Con esta paráfrasis podemos comprender un poco mejor el concepto de neutro. Neutro, pues, sería una manifestación abstracta del sustantivo - adjetivo que se usa, abarcando un concepto mucho más amplio que el designado por el masculino o el femenino. El masculino en español supliría, más o menos, esa función de neutro, aunque es un tema del que ya hablaremos en otra ocasión.


Carmen- Carminis es neutro. Por lo que la traducción adecuada no sería tanto canción, sino conjunto de canciones y todo lo vinculado con ellas.


La historia no termina aquí: En un principio, la poesía, el teatro y la danza estuvieron unidas. Por tanto, una no se daba sin la otra. No tenemos que olvidar que hasta bastante entrada la historia lo normal era hablar, la oralidad, no escribir, por lo que esa poesía sería un modo de transmisión (cantado, además) seguido por el espectáculo que suponía el teatro y la danza.

Por lo tanto, cuando usamos el término carmen - carminis hacemos referencia no sólo a una canción, sino a una fiesta, al conjunto que lo incluía, tales como el teatro, la danza y la fiesta, que no es otra cosa que el origen de la literatura, la escritura ,la danza y la música.




Vemos, pues, cómo una palabra tan insignificante en nuestro idioma engloba una forma de ver el mundo. Si conocen a alguien que se llame Carmen, espero que le digan, de mi parte, que su nombre no significa una mera canción, sino algo tan hermoso como el surgimiento del arte.


Por si a alguien le interesa un excelente diccionario de latín



jueves, 9 de febrero de 2012

Vilem Mathesius



Lingüista importante del que por desgracia no podemos encontrar demasiada información por internet sin recurrir a círculos demasiado académicos.

Nació en Pardubice, el 3 de agosto e 1882. Murió en Praga el 12 de abril de 1945.


Este hombre perteneció a lo que se conoce como el Círculo Lingüístico de Praga. Éste fue un círculo estructuralista, es decir, centrado en el lenguaje como una estructura, que adelantó la perspectiva funcional del lenguaje, es decir, basado en la comunicación.

El gran antecedente a este grupo es Ferdinand de Saussure, del que sí se puede encontrar fácilmente más información.

Así, el lenguaje, que muchas veces se había entendido como algo aislado, pasa a una nueva dimensión. Con Saussure se configura las nociones básicas de la lingüística y con el Círculo Lingüístico de Praga se desarrolla esta noción apoyándose, también, en lo oral. De manera que podemos hablar de estructuralismo funcionalista.


Si queréis conocer más, podéis visitar mi artículo sobre Mathesius en la Wikipedia. Obviamente, se puede mejorar, así que si alguien posee información de interés para su ampliación, le apremio a que lo amplíe.

Un saludo.